martes, 17 de enero de 2012

A la musa escondida


Entre humo y cicatrices,
Entre Dolor y añoranzas,
Entre poesías maltrechas,
Atorada en mi garganta
Como tormenta de fuego,
Como lágrima acorralada
Mi musa estaba fingiendo
Que dormía agazapada.
Más allá de lo eterno
Que se me agolpa en el alma,
Más allá de este miedo
Que me atornilla la espalda,
Más allá del silencio,
Más allá me esperaba
Mi corazón en tinieblas
Íntimo de remembranzas.
Si al mirar sus ojos veo
Que los demás no ven nada…
Y que yo estoy ciega y sorda
Por rogar en Lontananza.
¡Más si está de mi tan dentro
Que se arrulla mi esperanza!
No mires mis tibios ojos
Porque la respuesta es clara
Sabrás entonces que anhelo,
Que te espero desvelada…
Estoy sola y tengo miedo…
No me claves la mirada.

sábado, 14 de enero de 2012

Martillo.

Se agita la flor ausente
en mis manos tibias de adioses
y recorro el desolado piélago
de la roja eternidad...

Dame un abrazo hecho voces,
Dame un ángel que las escuche,
Dame arrullos que me esperen...
Allí está mi soledad.

Porque es mi hija
la austera necesidad
de mirarte de reojo
y rogarte una verdad.

Si está oculta en el barro
la esperanza de cielo...
¡Pero mira mi sangre
que azulada que está!

No habrá luz que me apañe
Disfrazada de fénix...
No habrá rosa que adorne
ya mis ganas de andar.

Ya perdí las pasiones
Entre abrazos terrozos
que olfateaban faroles
en el medio del mar.

Más si escuchas un llanto
martillando las olas
oirás que en mi pecho
se hundirá tu pesar...

lunes, 28 de noviembre de 2011

Courante



Cierro los ojos y en fugaz armonía
se encierra en mi pecho su suspiro gris.
Mi pelo estremece la sabiduría ajena.
la tibieza en mis manos se desnuda, feliz.

Y se vuelve primavera la camelia enrojecida
de sus labios encarnados de ilusiones y agonías.
Y se vuelven invierno las marcas de mi rostro,
y el verano y el otoño se perfuman de almohada...

Nadie sabe lo que dice, nadie sabe de qué habla,
Cuando exclama desolada que se perfora el alma
en cada beso-espectro, entre la tormenta y la calma.

Pero yo sé que esculpiendo las astillas de mi ser
descubriré en sus ojos, lo vulgar y lo idílico,
la envidia y el placer. --

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Romance de Piel y fuego



De soslayo, tu mirada,

Entre tristeza y recelo,

busca mis labios cansados

de amargura y desconsuelo. 

Se vuelven verdes tus ojos,

antes en miel y despecho.

entre tus dientes, un lápiz:

Tal cual sería en mi cuello. 

Te siento de mi tan cerca

que tus suspiros son besos. 

Las caricias de tus manos 

se calcinan en los dedos. 

Tus piernas entrecruzadas 

evitan el sacrilegio:

Si te miro no me miras, 

si me miras soy tu espejo.

tu cabeza se dirige 

lábilmente hacia el silencio.

mis palabras disimulan 

el rabioso abatimiento. 

¡Dios nos libre, Dios nos libre!

¡Este amor ya no es del bueno!

Mi boca es de cal y arena;

la tuya, cemento seco.

Si la soledad ataca...

¡Dios nos libre de este infierno!

Quién me calmará estas ganas

de zambullirme en tu cuerpo. 

Se me encarnan en el alma

las espinas de recuerdos...

Y retrata tu soslayo: 

necesitas mi consuelo. 

Si no estuviera esta gente

ni él en tu tibio lecho,

si en tu corazón no hubiera

del amor ya mil fragmentos

si no fuera esta la vida

y no fuera hecha de sueños...

¡Disfrútame de reojo

que de frente yo no puedo!



De mi época lorquiana... No tiene nada que ver Lauren... Salvo que es poesía pura ella sola!

viernes, 23 de septiembre de 2011

L'art et l'ombre ( El arte y la sombra)




Es que a veces las sombras me corroen los labios
Y hecha humo, hecha espectro se desnuda mi esperanza.
Más aún beso, más aún escribo, más aún espero:
es mi pecho una arista entre las despedidas...

Si descubro mis manos, un tumulto de auroras,
me perfuma las ganas de entregarme entera.
Pero un guante de estaño me envuelve los dedos
y los baña de estrellas... El amanecer no llega...

En el espejo, mi rostro estará hecho cenizas.
Cerraré los ojos y perseguiré los tuyos...
No creas que no sé de disfraces y de sombras
sólo porque me ciega la luz de tu silencio...

Es por eso que te pido que me añores y me grites,
que desvistas mi ansia entre abrazos desvelados,
tu suspiro me recorre hasta los huesos, en tu boca
perderé mis artificios, mariposas y esmeraldas...

Añil.










Escucha bien, que se me acaba el aire.
En tus pupilas se refleja la noche de miel.
mis labios estrujan el beso atardecido.
Escucha bien. Escucha bien.
No es solo cuestión de palabras. No.
Tengo el pecho hecho silencios
y la garganta hecha añil.
Es mi canto enardecido
Un espejo tornasolado de esperas,
Un abrazo matizado de lunas,
de adioses.

Escuchame.

No sé cómo llegué hasta aquí.
Pero quise estrellarme contra la marea
Al llegar al piélago
de tus ojos tibios.
Y cada instante adormecer mis lágrimas
Para recorrer tu pelo
con la punta ínfima
de mis ilusiones.
No es cuestión de soledades. No.
La camelia en tu piel deshoja primaveras,
desvela mariposas perdidas en mi niebla,
y en mis manos descanzan los pétalos austeros
del olvido.

No es casualidad que esté despierta.

Dejame sentir
que la tormenta de mi pecho
se quiebra hecha palomas
y que el aroma a cielo
me congela las mejillas.
Dejame sentir
que la caricia desvelada
es eterna melodía
arrullándome los dedos.

Escucha bien. Escucha bien.

Si he perdido mi nostalgia...
que se ahogue en tus oídos.




miércoles, 24 de agosto de 2011

Ausencia - Jorge Luis Borges(112° cumpleaños!)



Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde